Examinando imágenes de Marte captadas por la NASA hace unos pocos
años, el geólogo Peter Schultz observó en su día extraños grupos de
líneas brillantes surgiendo de unos cuantos cráteres de impacto grandes
en la superficie del planeta. Las líneas son raras en cuanto a que se
extienden mucho más lejos de los cráteres que los patrones normales de
expulsión de material, y solo son visibles en imágenes térmicas
(infrarrojas) tomadas durante la noche marciana.
Imagen infrarroja que muestra las líneas
brillantes que se extienden desde el cráter Santa Fe en Marte. A juzgar
por las conclusiones del nuevo estudio, se debieron formar por la
acción de vientos muy fuertes creados por el impacto que produjo el
cráter. (Foto: NASA/JPL-Caltech/Arizona State University)
Valiéndose de observaciones geológicas, experimentos de impactos en
el laboratorio y modelado informático, Schultz y Stephanie Quintana,
ambos de la Universidad Brown en Providence, Rhode Island, Estados
Unidos, han ofrecido una nueva explicación sobre cómo se formaron estas
líneas. Han mostrado que los remolinos de viento parecidos a tornados,
generados por impactos lo bastante fuertes como para excavar cráteres y
girando a velocidades de 800 km/h o más, erosionaron el suelo y
expulsaron polvo y pequeñas rocas hasta exponer al exterior capas
originalmente situadas bajo ellas.
Cuando un asteroide, u otro cuerpo, golpea un planeta a alta
velocidad, toneladas de polvo procedentes tanto de él como de la
superficie afectada son vaporizadas en un instante. Los experimentos de
Schultz indican que los penachos de vapor viajan hacia fuera desde el
punto de impacto, justo encima de la superficie del choque, a
velocidades increíbles. Si se aumentara la escala de los impactos en el
laboratorio hasta el tamaño de los de Marte, la velocidad del penacho de
vapor sería supersónica. E interactuaría con la atmósfera marciana
generando así vientos potentes.
El penacho y sus vientos asociados no causaron por sí mismos las
líneas extrañas, sin embargo. Los penachos viajan generalmente por
encima de la superficie, lo que evita el tipo de erosión profunda vista
en las áreas afectadas. Pero Schultz y Quintana han determinado que
cuando el penacho golpea una estructura superficial elevada, esto altera
el flujo y causa que se formen y caigan sobre la superficie potentes
remolinos. Y estos remolinos, según los autores del estudio, son los
responsables de esa peculiar erosión de la superficie, incluyendo la
generación de las líneas estrechas.
NCYT


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