La misión ExoMars (ESA) se halla desde el 19 de octubre en órbita
en torno a Marte. A lo largo de las pasadas dos semanas se han realizado
las primeras observaciones de prueba de los instrumentos, entre los que
se encuentra NOMAD, un espectrógrafo en cuyo diseño ha participado el
Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) (España) y que busca
resolver el problema del metano en Marte. Los primeros datos de NOMAD
confirman el excelente funcionamiento del instrumento.
"Se trata de los primeros datos tras el largo viaje en el espacio y también los primeros en su configuración nominal, ya que la posición del módulo Schiaparelli afectaba a la calidad de los datos de NOMAD", apunta Julio Rodríguez, ingeniero responsable de la participación del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) en NOMAD.
Estas primeras medidas corresponden a espectros del Sol adquiridos
por los tres espectrógrafos de los que consta NOMAD y demuestran la
buena salud del instrumento. "Además, nos servirán para calibrar NOMAD
ya en sus condiciones nominales de operación, así como de referencia
para medir las posibles, aunque no deseables, perturbaciones que pueda
causar la siguiente fase de aerobreaking, en la que el orbitador usará
la atmósfera marciana para frenar y cambiar su órbita", indica Rodríguez
(IAA-CSIC).
El pasado 14 de marzo la Agencia Espacial Europea (ESA) lanzó
ExoMars, una misión destinada al estudio de la atmósfera y el subsuelo
del planeta rojo y, específicamente, a la búsqueda de gases con posible
importancia biológica. NOMAD constituye una pieza clave del orbital de
ExoMars específicamente diseñada para estudiar el metano, un gas que en
la Tierra producen sobre todo los seres vivos y cuyo hallazgo en Marte
supuso una sorpresa en 2004.
Una de las explicaciones a la existencia de metano en Marte residiría
en la existencia de organismos que, al igual que algunos seres vivos en
la Tierra, expulsen metano. Sin embargo, la mayoría de los
investigadores apuntan a que el origen del metano se halla más bien en
procesos en el subsuelo marciano.
Entre estos podrían hallarse reacciones químicas por las que la
olivina, un mineral habitual en el planeta rojo, pase a formar
serpentina, un proceso en el que se libera metano pero que requiere de
la presencia de agua líquida. O, también, el metano podría formarse al
desestabilizarse los clatratos (hielos con que contienen gas en su
interior) bien por cambios térmicos o por un fenómeno cataclísmico, como
un impacto de meteorito.
NOMAD es un espectrógrafo de alta resolución con una altísima
capacidad para medir compuestos minoritarios -hasta cien veces mayor que
los dispositivos empleados hasta ahora- que empleará la técnica de la
ocultación solar: observando cómo el sol se oculta tras el limbo del
planeta (es decir, observando continuamente puestas de sol y amaneceres
desde su órbita), podrá deducir los componentes que forman la atmósfera.
Este instrumento podrá generar así el primer mapa global y preciso de
metano en la atmósfera de Marte, y también rastrearlo, observándolo
contra la superficie del planeta para hallar la fuente de producción o
desaparición del gas.
"Las observaciones de prueba muestran que, en efecto, seremos capaces de medir con gran precisión la abundancia y localización de compuestos minoritarias como el metano, para comprender los procesos que se producen en la atmósfera y en la superficie de Marte", apunta José Juan López Moreno (IAA-CSIC), co-investigador principal de NOMAD.
El instrumento NOMAD se ha llevado a cabo por un equipo internacional
de científicos e ingenieros y cuenta con una importante contribución
del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), que se ha
encargado de la realización y diseño de la electrónica del instrumento,
el ordenador central, la fuente de alimentación y el software.
IAA


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